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3.08.2013

Evaluación heurística

La evaluación heurística es un conocido método creado por Jakob Nielsen en 1990 para evaluar informalmente una interfaz de usuario (UI). Este método, que hace parte de la investigación evaluativa, busca comparar una propuesta o diseño frente a una serie de principios de usabilidad para obtener luego un reporte de los posibles problemas.

Se suele utilizar, previo a otros métodos que involucren usuarios, para hacer un primer barrido en el que un grupo reducido de evaluadores (3 a 5) confrontarán al diseño (o propuesta) versus la lista de principios (heurísticas). Esta lista de principios puede ser realizada o adaptada específicamente para cada proyecto, pero la más reconocida es la de los diez principios de Nielsen.

La evaluación heurística consta de 4 etapas:
  • El entrenamiento previo a los evaluadores.
  • La evaluación individual.
  • Priorización de problemas encontrados según escala.
  • Comunicación con los otros evaluadores.
Los 10 principios de Nielsen son los siguientes:

1. Visibiliad del estatus del sistema: el sistema siempre debe mantener a los usuarios informados acerca de qué está sucediendo mediante una retroalimentación apropiada en un tiempo razonable.

2. Armonía entre el sistema y el mundo real: el sistema debe hablar en el idioma de los usuarios, con palabras, frases y conceptos familiares para los mismos antes que utilizar términos orientados al sistema. Debe seguir las convenciones del mundo real, hacer que la información aparezca en una forma natural y lógica.

3. Control del usuario y libertad: muchas veces los usuarios escogen funciones del sistema por error y necesitan una "salida de emergencia" claramente demarcada para salir del estado indeseado sin tener que pasar por un diálogo extenso. Provea deshacer y rehacer.

4. Consistencia y estándares: Los usuarios no tienen porqué preguntarse si diferentes palabra, situaciones o acciones significan lo mismo. Siga las convenciones de la plataforma.

5. Prevención de errores: un diseño cuidadoso que prevenga que un problema ocurra es mucho mejor que un buen mensaje de error. Elimine condiciones propensas a error o verifíquelas y ofrezca a los usuarios una opción de confirmación antes de que ejecuten la acción.

6. Reconocer antes que recordar: minimice la carga de memorización del usuario haciendo objetos, acciones y opciones visibles. El usuario no tiene porqué recordar información de una parte del dialogo en otra. Las instrucciones de uso del sistema deben ser visibles o fácilmente recuperables cuando sea apropiado.

7. Flexibilidad y eficiencia de uso: aceleradores (ocultos para el usuario principiante) pueden acelerar la interacción para el usuario experto de tal manera que es sistema pueda servir tanto al usuario inexperto como al experto. Permita a los usuarios adaptar acciones frecuentes.

8. Estética y diseño minimalista: los diálogos no deben contener información irrelevante o muy poco usada. Cada unidad extra de información en un diálogo compite con las unidades de información relevante y disminuye su visibilidad relativa.

9. Ayudar a usuarios a reconocer, diagnosticar y recuperarse de errores:
los menajes de error deben presentarse en lenguaje simple (no códigos), indicar exactamente el problema y constructivamente sugerir una solución.

10. Ayuda y documentación: aunque es preferible que el sistema pueda ser usado sin documentación, puede ser necesario proveer ayuda y documentación. Cualquier información de este tipo debe ser fácil de buscar, enfocada en la tarea del usuario, listar pasos específicos para ser llevada a cabo y no ser demasiado larga.

Un mal diseño puede costar vidas, tiempo y dinero.